A veces sueño, sueño tanto que olvido que en un momento habré de abrir los ojos. A veces levanto los pies del suelo, de donde vivo y pierdo los pensamientos que me hacen ser quien soy. A veces me sumo en un silencio constante, y no hay palabra alguna que resuene en mi mente, como si de una casa desamueblada se tratase. Decir que sueño, no seria lo correcto. No sueño con grandezas, ni con cosas bellas, a veces simplemente me colapso en un estado de indiferencia triste.
Al igual que se utiliza como burla el nombre de una religión llamada “ El unicornio rosa invisible“, parece que mi mente es tan satírica que me muestra esta indiferencia triste, nada me parece relevante, pero tampoco podria considerar que todo me da igual. Es gracioso hasta para mi , cuando releo lo que escribo.
La verdad es que trato de escribir a veces tan solo por llenar de pensamientos esto, para que tenga algo de sentido y rumbo lo que digo, es como un diario que alguien leerá pero que tampoco le importará demasiado,ni al lector, ni a la escritora.
Hoy estoy jodidamente negativa, pesimista, e indiferente hacia las personas que me rodean.
Me dan asco estos días ,en los que no sé que me pasa.
martes, 12 de noviembre de 2013
Skinny love
“Te he estado esperando“ el susurro, el calor de su aliento en mi oido hace que me estremezca. Sus ojos,tan llenos de color, tan vivos y deslumbrantes brillan al compás de su radiante sonrisa.
“Te he estado buscando“ y el recuerdo de una tarde lluvia torrencial se vuelve tan nítido que aún recuerdo el amargo sabor del café que tomé contigo observando embelesada esos ojos, mientras la lluvia era una excusa para conocernos y hacer ese café interminable.
“He pensado muchas veces en ti“ y a mi mente vuelve el desazón de aquellos pensamientos que me decian que solo era un capricho, que no tenia nada en común contigo.
“Quiero verte“ y yo ya sé que no hay nada, aunque la lluvia vuelva a caer, aunque el café me sepa igual de amargo, y tu sonrisa siga siendo deslumbrante.
“Te he estado buscando“ y el recuerdo de una tarde lluvia torrencial se vuelve tan nítido que aún recuerdo el amargo sabor del café que tomé contigo observando embelesada esos ojos, mientras la lluvia era una excusa para conocernos y hacer ese café interminable.
“He pensado muchas veces en ti“ y a mi mente vuelve el desazón de aquellos pensamientos que me decian que solo era un capricho, que no tenia nada en común contigo.
“Quiero verte“ y yo ya sé que no hay nada, aunque la lluvia vuelva a caer, aunque el café me sepa igual de amargo, y tu sonrisa siga siendo deslumbrante.
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