lunes, 25 de marzo de 2013

Talking to the moon


Jamás imaginé que acabariamos así, tú y yo ; después de compartir la ropa, después de deshacernos en suspiros por ver al otro ,después de tantas noches abrazados,después de prometer transcurrir una eternidad al lado del otro..Pero aquí estoy, y tú estás por ahi. Con vidas ya tan completamente diferentes, sin nada que ver una con la otra, con una barrera entre los dos que ya no se puede romper con ninguno de los martillos. Y no sé como reaccionar. Todo parecia perfecto a la vista de todos, pero la perfección estaba en la fuerza en la que teniamos por luchar para estar juntos a pesar de nuestras diferencias. Y las diferencias nos superaron. Superaron las noches, los besos, las duchas calientes, años de relación y el mundo que estos años crearon en nuestro interior.
Busqué al culpable en todos los recovecos del mundo, busqué la forma de volver a mirar al pasado para encontrar la esencia de la cual me enamoré y que me hizo no desear soltarle. Después de meses comprendí que realmente los culpables fuimos nosotros dos, no hicimos nada en concreto pero dejamos que pasase, permitimos que poco a poco el amor se desvaneciese como la arena de un reloj , nuestra historia perdía el tiempo que tenia y nosotros no lo veiamos. Y cuando llegó a su fin ninguno de los dos quiso creerlo, pero en el fondo lo sabiamos. Es doloroso porque todo el mundo creyó que sería interminable, incluidos nosotros dos. Y ahora solo quedan recuerdos que se desvanecerán con los años, regalos materiales que con el paso del tiempo se romperán , y entonces , cuando llevemos media vida vivida recordaremos los suspiros entre las sabanas y las promesas de matrimonio que algun día nos hicimos. Pero serán solo recuerdos del primer amor y, tú y yo , como ahora, no seremos más que desconocidos que algún día se amaron con locura.


sábado, 16 de marzo de 2013

Recuerdo.

A veces cuando nos preguntan qué es lo que queremos en nuestra vida contestamos como una máquina que lo tiene programado en su interior, como si todo el mundo desease lo mismo : encontrar una pareja, un trabajo bueno, una casa y varios hijos. No nos planteamos que es lo que de verdad queremos, en ese momento, con todas nuestras ansias.

Recuerdo un día en el que leí que el amor verdadero solo se vive una vez, ese aquel amor que fracasará y que será como un torbellino el cual durará un tiempo pero cuando llegue su fin ,llegará y punto. Y que tras aquel amor se conoce el amor que te hace desear estar con esa persona hasta el último de tus días, pero ya no es tan ferviente como el primero, y no es porque no se quiera a esa persona, simplemente porque ya no es lo mismo.

Cuando miro hacia atrás ahora me hace sonreir, a la misma vez que llenarme un poco de tristeza. Es inevitable. Comprendo que no volveré a sentir lo mismo.Te das cuenta de aquellas cosas que no supiste valorar, que te parecían normales, tardes que luego recuerdas como únicas, días en los que la sonrisa era el mejor traje. Te das cuenta de todos aquellos fallos tontos que tantas lágrimas les prosiguieron, de las cosas que te cabreaban, de las cosas que no debias callar.
Pero ya todo es pasado, solo queda observarlo y aprender de él. 

Al fin y al cabo, ya no estoy enamorada, solo falta de algo que no se puede encontrar buscandolo.


jueves, 7 de marzo de 2013

El tiempo.

Rosas eternas. Me resulta gracioso el nombre, ¿quién pensó que algo pudiese ser realmente eterno? Ah, cierto, yo también soñé algún día con que lo eterno fuese una realidad y no solo un sueño, una fantasía creada por nuestra mente, el deseo de creer que algo es infinito.
En realidad estas rosas son tan falsas como la gran mayoría de relaciones , son bonitas, preciosas por fuera, pero para tratarlas, para que fueran tan inmortales comos son han pasado por miles de químicos para que ahora aguanten. Las relaciones en cierto modo se asemejan : nos hacen cambiar aunque no lo deseemos, debemos romper nuestras barreras, tranquilizarnos cuando realmente deseamos matar a la persona que tenemos delante, y todo para conservar esa belleza , esa que sabemos que algún día sin más se irá, veremos como los pétalos irán cayendo, uno a uno, hasta que no quede más que el tallo, y esas dos personas que se querían tanto no serán más que conocidos, personas que antes habían formado una preciosa flor llena de recuerdos ,momentos, y vitalidad.

¿Entonces por qué existe el odio? Se preguntaran muchos, supongo que porque en una flor no se puede culpar a nadie de que los pétalos se caigan, y en una pareja sí, alguien dijo lo que no debía, el otro hizo algo, y al final los dos tienen culpa, y queda odiar aquello que hizo que todo se fuera al traste, y en consecuencia a esa persona que te hizo ver lo bello, pero también como es sentirse sin ello.