Pero la realidad es que no estaba cansada, te he echado de menos hasta cansarme, con el rostro impasible de quien ve los días como si tuviese todos los que quisiese. Te he echado de menos hasta el punto de negarme a abrirle el corazón a nadie que no tuviera tu voz, tu mirada, tus iniciales y tu forma de acariciar. Te he echado tanto de menos que no me ha importado darme contra la pared de tu indiferencia una y otra vez.
Pero he releido tu carta de despedida, he releido tus mensajes en blanco, he releido el silencio en las llamadas, y perdóname pero ya no puedo estar más ciega.
https://www.youtube.com/watch?v=RxKVWs_qYBk
No hay comentarios:
Publicar un comentario