En medio de una celda, en una prisión en la que llevo tanto
tiempo que hasta me duele abandonarla. Con las puertas abiertas me encuentro,
pero mi corazón permanece aquí, no importa cuanto me digan,cuanto sea de
precioso el mundo exterior. A mi me gustaba esto. En un pasado fue mi paraiso.
No tienes ni
idea de cómo me cuesta vivir sin ti. No tienes ni idea de cómo estas paredes me
recuerdan a todos tus besos, y como todo lugar por el que paso es un recuerdo
más. Dicen que ejercer el olvido por la fuerza es imposible, al principio me
dije que no era así, que si lo que era lo “correcto“ superaba a lo que nos
hacia daño no sería tan difícil. Ahora estoy atada de pies y manos a todo lo
que fuimos y lo que jamás seremos más, porque nuestra historia fue como una
estrella que perduró fugazmente durante mucho tiempo, y todavía queda el
recuerdo de lo preciosa que era,pero jamás volverá a arder como en aquel
entonces.
Y tengo que dejar esta prisión de lado,salir por la puerta,
olvidar tu sonrisa y dejar de comparar mi vida contigo a la que tengo que
afrontar sola. A veces me parece fácil. Y si pudiese darle el alma al diablo,si
existiese, se la daría con tal de que esto cesara, que no me doliese tanto aun
en contra de lo que deseo.
Pero el diablo no existe, tu tampoco existes ya en mi vida,
somos simples desconocidos que en un pasado se conocieron como nadie, y tengo que salir adelante. Cueste lo
que cueste. Aunque me ahogue en lágrimas en el camino, tengo que olvidarte.

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