jueves, 27 de diciembre de 2012

Prision interna.


En medio de una celda, en una prisión en la que llevo tanto tiempo que hasta me duele abandonarla. Con las puertas abiertas me encuentro, pero mi corazón permanece aquí, no importa cuanto me digan,cuanto sea de precioso el mundo exterior. A mi me gustaba esto. En un pasado fue mi paraiso.
 No tienes ni idea de cómo me cuesta vivir sin ti. No tienes ni idea de cómo estas paredes me recuerdan a todos tus besos, y como todo lugar por el que paso es un recuerdo más. Dicen que ejercer el olvido por la fuerza es imposible, al principio me dije que no era así, que si lo que era lo “correcto“ superaba a lo que nos hacia daño no sería tan difícil. Ahora estoy atada de pies y manos a todo lo que fuimos y lo que jamás seremos más, porque nuestra historia fue como una estrella que perduró fugazmente durante mucho tiempo, y todavía queda el recuerdo de lo preciosa que era,pero jamás volverá a arder como en aquel entonces.
Y tengo que dejar esta prisión de lado,salir por la puerta, olvidar tu sonrisa y dejar de comparar mi vida contigo a la que tengo que afrontar sola. A veces me parece fácil. Y si pudiese darle el alma al diablo,si existiese, se la daría con tal de que esto cesara, que no me doliese tanto aun en contra de lo que deseo.
Pero el diablo no existe, tu tampoco existes ya en mi vida, somos simples desconocidos que en un pasado se conocieron como nadie,  y tengo que salir adelante. Cueste lo que cueste. Aunque me ahogue en lágrimas en el camino, tengo que olvidarte.

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