viernes, 14 de junio de 2013

Naricita.


Hay muchos hombres en el mundo. Los hay con sonrisas enormes y con el corazón más grande aún , los hay roines,mentirosos,los hay egocéntricos, también están los pasotistas , los enamorados,los fieles y los infieles, y los que jamás querrán a nadie. Y entre todos esos, y los muchos que no he nombrado, está él. Y no sabría decir en que grupo meterlo,pero si tuviera que describirle debería compararle con una mañana de verano cuando el Sol comienza a salir e ilumina todo tiñiendo el cielo de colores preciosos , que no se podrían comparar con ningun cuadro. Él es la brisa tenue de la mañana, el calor suave de los rayos matutinos , y las ganas de pasar un día único. Si sabeis cómo es la sensación de cuando observas todo lo que te rodea y sientes que nada podría estar mejor de como está, sabeis como me siento cuando estoy con él. Sabeis que jamás querríais abandonar ese momento, y que por eso mismo no quiero imaginar el día en que no forme parte de mi, de mi día a día, de mi sonrisa, de mis ganas de vivir un día al máximo y las noches sin dormir.
Es único. Única es la forma en la que me trata, como nunca me han tratado, como siempre soñé pero no creí posible. Única es la forma en la que me mira a los ojos, y me hace ver a través de ellos cuando yo cierro los mios y me niego a abrirlos. Y él que ,tan tonto, piensa ser uno más, comparable a todos aquellos hombres, no comprende que es la mañana y el anochecer de mis días y se pregunta “¿Por qué me quiere?“, y yo le contesto que porque es él, y no otro, solo él. Únicamente él.

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