Las estrellas empiezan a brillar en lo
alto del cielo. Las personas se preparan impacientes para que el acontecimiento
esperado de cada año. Chicas poniendose sus preciosos vestidos,mientras ellos
se ponen la corbata nerviosos de qué ocurrirá esta noche.
Sentados ante la mesa ya,impacientes,
soportando las conversaciones monótonas de los familiares que siempre comentan
lo mismo, y brindan de la misma manera.
Las agujas del reloj avanzan, y muchos se
preparan para irse. Ellas con sus altos tacones, con zapatos normales, o muchas
en sus casas sin querer cambiar sus cómodos zapatos de casa . Ellos con sus
zapatos de traje o menos formales.
Pero todos con el mismo pensamiento : van
a ser las campanadas.
Muchos corren porque no llegan. Otros
están en atascos de coches ,aceptando que deberán de celebrar el año nuevo con
el taxista. Otros muchos en aquella cena que no les importa. Y muchos lobos
solitarios ignorantes de que se acerca la hora de las campanadas,personas que
siguen con su vida diaria.
Y yo aquí, sentada cómo muchos otros en
casa, esperando a que tú aparezcas de la nada como sueño hecho realidad, que
timbres a mi puerta y como regalo de navidad traído desde lo lejos, seas tú el
que me traiga la alegria del año. Que vuelvas a ser tu quien me diga cuando
tengo que comerme cada uva, y tratar de no atragantarme.
Pero sigo aquí, y no estás. Estás lejos.
Entonces saldré, saldré a encontrarme con el nuevo año de cara y darle la mano,
aunque no estés tú conmigo. Y si te encuentro después de que las campanadas
suenen, me acercaré lentamente y te diré al oído que hacía unas horas que
soñaba con tu aparición, y que te quise. De verdad que te quise.
Creía que era la única que sentada en esa gran mesa familiar se sentía como alguien incomprendido y en vez de estar sonriendo se dejaba llevar por recuerdos tristes impropios de tal día como ese.
ResponderEliminarAhora veo que tú también estabas pendiente de algo que te preocupaba o más bien de un deseo, al igual que yo, y con cada campanada pedir con todas tus fuerzas una memoria que ahora está olvidada y pisada por un pasado que en su día fue feliz.
Me ha gustado Anastasia ;)
Gracias por el comentario, de verdad. Alegra y a la vez deprime que un día así se sientan muchas personas de la misma manera,aunque en este caso fuese un sentimiento depresivo.
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