A veces cuando nos preguntan qué es lo que queremos en
nuestra vida contestamos como una máquina que lo tiene programado en su
interior, como si todo el mundo desease lo mismo : encontrar una pareja, un
trabajo bueno, una casa y varios hijos. No nos planteamos que es lo que de
verdad queremos, en ese momento, con todas nuestras ansias.
Recuerdo un día en el que leí que el amor verdadero solo se
vive una vez, ese aquel amor que fracasará y que será como un torbellino el
cual durará un tiempo pero cuando llegue su fin ,llegará y punto. Y que tras
aquel amor se conoce el amor que te hace desear estar con esa persona hasta el
último de tus días, pero ya no es tan ferviente como el primero, y no es porque
no se quiera a esa persona, simplemente porque ya no es lo mismo.
Cuando miro hacia atrás ahora me hace sonreir, a la misma
vez que llenarme un poco de tristeza. Es inevitable. Comprendo que no volveré a
sentir lo mismo.Te das cuenta de aquellas cosas que no supiste valorar, que te
parecían normales, tardes que luego recuerdas como únicas, días en los que la
sonrisa era el mejor traje. Te das cuenta de todos aquellos fallos tontos que
tantas lágrimas les prosiguieron, de las cosas que te cabreaban, de las cosas
que no debias callar.
Pero ya todo es pasado, solo queda observarlo y aprender de
él.
Al fin y al cabo, ya no estoy enamorada, solo falta de algo que no se puede
encontrar buscandolo.

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