Estos dias me siento tan débil en todo que parece que solo sé reaccionar con el enfado, con la soledad y con el silencio doloroso de quien no quiere escuchar, no quiere ver ni oir nada de lo que le rodea. Aferrandome en vano a pequeñas cosas que me puedan sacar sonrisas. Hoy al menos me he reido, de esto que lloras de la risa porque hacia tanto tiempo que nada te hacia reir tanto aunque sabes que era medianamente absurdo reirse por ello.
Sé que debo cambiar en tantas cosas que la lista supera más de lo que puede abarcar mi mente, me siento incapaz. Y siento las ganas de decir " quien quiera que me quiera", pero tal como están las cosas por no querer, no me quiero ni yo. ¿Cómo puedo pretender que me quiera alguien?
Dicen que tengo un comportamiento prepotente. Lo tengo. Lo sé. ¿Y cómo cambiar algo que sueles utilizar como mecanismo de defensa? No sé ser de otra manera. No sé no ser fria cuando algo me hiere o me enfada. Y para colmo soy tan excesiva y obsesivamente perfeccionista en ciertas cosas que fomenta que sea así.
Estoy tan poco a gusto conmigo que me gustaria desaparecer, apagar mi mente pulsando un botón.
Necesito algo que me haga salir de aqui, que alguien me tire una cuerda a este pozo, porque me veo que no salgo de él. El problema es que no sé quien tiraria su cuerda por mi, porque la única persona que lo hacia está tratando de salir del pozo que yo misma le cavé.
¿Cómo puedo ser tan imbécil?
Al menos confio en que pronto saldrá el Sol. Dicen que siempre sale, tarde o temprano.

No hay comentarios:
Publicar un comentario