Probablemente pudieras enamorar a cualquier chica, a una como yo o mejor. Pero espero que te conformes conmigo, con mis tonterías, con mis caricias cuando conduces y con nuestras promesas, que, aunque no sean increíbles, son como tu risa y tu mirada, como nuestras manos enlazadas: perfectas.
lunes, 13 de abril de 2015
Capítulo 2
Probablemente pudieras conseguir a cualquier chica, enamorarías a la más dura y a la más débil, a una preciosa y a una del montón, quizás la enamoraras y fuese rica o quizás pobre. La verdad es que estoy segura de que cualquiera de ellas con dos dedos de frente se enamorarían tan perdidamente como lo hice yo si te conocieran más de 3 días, y es que esa sonrisa no puede dejar indiferente a nadie que tenga corazón, la forma en la que brillan tus ojos al explicarte o tu mirada seria cuando escuchas, cuando piensas en trabajo o tu risa - que no es que sea una risa increíblemente diferenciada del resto, pero...¡yo qué sé! Es tu risa y a mi me hace feliz -. Y, si a ella, a otra, no la hace feliz es que quizás no la has enamorado. O que no tiene dos dedos de frente.
Probablemente pudieras enamorar a cualquier chica, a una como yo o mejor. Pero espero que te conformes conmigo, con mis tonterías, con mis caricias cuando conduces y con nuestras promesas, que, aunque no sean increíbles, son como tu risa y tu mirada, como nuestras manos enlazadas: perfectas.
Probablemente pudieras enamorar a cualquier chica, a una como yo o mejor. Pero espero que te conformes conmigo, con mis tonterías, con mis caricias cuando conduces y con nuestras promesas, que, aunque no sean increíbles, son como tu risa y tu mirada, como nuestras manos enlazadas: perfectas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario